sábado, 7 de mayo de 2011

INTOXICACIONES Y COMO EVITARLAS

Evitar intoxicaciones por medicamentos en niños
El niño está particularmente expuesto a las intoxicaciones medicamentosas. Es por todos conocido lo atractivas que pueden resultar para un pequeño las cápsulas o comprimidos de colores vivos empaquetados cuidadosamente en sus envases. Por ello, es conveniente tomar ciertas precauciones a la hora de guardar en casa las medicinas o permitir al niño la automedicación de ciertos tratamientos.
La causa más frecuente de intoxicaciones (más del 30 %) la constituyen los medicamentos, seguidos de productos del hogar (~ 25 %), alimentos, tabaco y licores (~ 12 %) y productos químicos (~ 5 %).
Las intoxicaciones medicamentosas más graves, que pueden ser mortales, son producidas por antidepresivos tricíclicos, antihistamínicos (indicados en procesos alérgicos), aspirina, benzodiazepinas (en estados de ansiedad, depresión alteraciones nerviosas, etc), y otros como simpaticomiméticos (indicados para muchas patologías distintas). Las intoxicaciones por medicamentos son 3,5 veces más frecuentes en los niños menores de 15 años (especialmente en los de 2-3 años) que en los mayores de 15 años.

¿A que se deben las intoxicaciones?
Normalmente, y en la mayoría de los casos los motivos que llevan a una intoxicación, son:

a) Ingesta accidental de fármacos en los niños pequeños que comienzan a explorar su entorno y tienen acceso a su medicación (salicilatos, antidepresivos) o a la utilizada por sus familiares.

b) Intoxicaciones en el curso de un tratamiento derivadas del desconocimiento de la farmacología clínica de los fármacos en el niño (kernicterus por sulfamidas, síndrome del niño gris por cloranfenicol e intoxicaciones por teofilina) o de errores o dificultad en la dosificación.

c) Intentos suicidas, más frecuentes en la adolescencia (salicilatos, paracetamol, benzodiazepinas y barbitúricos).

Precauciones a la hora de prevenir estos riesgos:

a) Evitar los medicamentos que han demostrado ser peligrosos en el niño (tetraciclinas y cloranfenicol).
b) Evitar los medicamentos innecesarios.
c) Elegir medicamentos que hayan demostrado ser eficaces y seguros en el niño.
d) Diseñar un tratamiento adecuado en cuanto a dosis y forma de administración teniendo en cuenta que el niño no es un adulto de poco peso, especialmente en el neonato.
e) Controlar el tratamiento, si es necesario mediante la monitorización de los niveles séricos, de fármacos como aminoglucósidos, antiepilépticos, antineoplásicos, corticoides, digoxina o teofilina.
f) Diseñar un tratamiento lo más simple posible, dar instrucciones claras y controlar el cumplimiento terapéutico y la retirada de la medicación.
g) Utilizar envases que resulten difíciles de abrir por el niño.
h) Guardar los medicamentos que utiliza el niño o sus familiares en un botiquín fuera del alcance de los niños y cerrado con llave.
i) No guardar en el hogar los medicamentos que sobran, ya que, además de favorecer la automedicación, pueden caducar y ser ineficaces o incluso perjudiciales.
j) Evitar la automedicación.
k) Evitar los juegos infantiles con "medicinas".

En caso de intoxicación, las medidas a tomar suelen ser trasladar urgentemente al pequeño a un centro médico, pero en estos casos, a veces las medidas en el hogar pueden paliar unos efectos más graves para la salud del pequeño en caso de no actuar urgentemente, por ejemplo saber si provocar el vómito del niño, administrarle una simple cantidad de bicarbonato, o dos cucharadas de leche pueden en determinados casos ayudar de un modo importante al pequeño.

LA ASPIRINA Y SUS RIESGOS

La aspirina (ácido acetil salicílico) cumplió hace poco 100 años de su invención. Desde entonces cientos de miles de personas han sido beneficiadas con sus efectos terapéuticos. Es uno de los medicamentos más utilizados en todo el mundo.
La aspirina tiene un efecto antidolor y antifiebre, y también ha sido (y es todavía) muy utilizada para el resfrío común. También es una droga útil en el tratamiento y en la prevención de diversas enfermedades en los adultos.
Resulta tan familiar contar con una caja de aspirinas en la casa, que su uso doméstico y frecuentemente su abuso resultan cotidianos.
Es fácil conseguir este medicamento, aún en kioscos callejeros, y se ha ganado la confianza de la población.
En nuestro país existen más de 15 preparados comerciales que contienen esta sustancia.
Existen también en la Argentina varios productos comercializados por los laboratorios para el uso infantil, identificables por los sufijos "etas", "ito" y otros, elegidos estos sufijos por los técnicos del marketing con el doble propósito de señalar su destino para el uso infantil y de sugerir subconscientemente su supuesta inocuidad ("todo lo que es pequeño es inocente...").
La confianza excesiva en la aspirina se ha convertido en un peligro, ya que ella es capaz de producir intoxicaciones y también está asociada a una enfermedad grave que puede llegar incluso a comprometer la vida: el Síndrome de Reye.

¿Con qué frecuencia se presenta una intoxicación con la aspirina?
La aspirina es la causa más frecuentes de intoxicación en niños en todo el mundo. Anualmente se cuentan más de 10 mil casos de intoxicación infantil por aspirina en los Estados Unidos, por ingesta accidental o por sobredosis. En la Argentina se desconocen las cifras totales, pero es una causa de internación frecuente en los hospitales pediátricos.

¿Qué grupo de la población se intoxica más frecuentemente con la aspirina?
Para la intoxicación por descuido y accidental los más afectados son los niños pequeños, de 1 a 4 años. En la Argentina esto se ve favorecido por la ausencia de frascos con cierre de seguridad y por el sabor a golosina de los comprimidos de aspirina infantil, hechos que facilitan el acceso y que invitan al menor a ingerir los comprimidos. También por la imagen televisiva de niños "felices" o "sanos" como resultado de la automedicación.
Por otra parte, la costumbre de la automedicación sin consejo médico, y la "fiebrofobia" que lleva a los padres a administrar dosis crecientes para "combatir" la fiebre (como si esta fuera el ejército enemigo), y también la falsa idea de que la aspirina es en sí misma un "remedio" para los resfríos y estados gripales incrementan los casos de intoxicación.

¿Qué es el Síndrome de Reye?
Muchas enfermedades febriles de la infancia son de origen viral (influenza, varicela, catarros de vías aéreas superiores, etc). La combinación de aspirina con el virus de estas enfermedades están asociadas a la Enfermedad de Reye, sumamente grave y frecuentemente mortal.
Consiste en una severa insuficiencia del hígado producida por la degeneración grasa del mismo, y síntomas neurológicos graves que pueden llegar al coma y frecuentemente a la muerte. Es rara si no se consume aspirina y es más frecuente hasta los 5 años de edad.
Desde 1980 se sabe que en los pacientes con Síndrome de Reye existe una fuerte asociación entre la ingesta de aspirina (a dosis habituales, no necesariamente altas) por niños que cursan una varicela o una influenza.
Desde hace ya muchos años el Center for Disease Control de los Estados Unidos implementa una campaña de salud pública de advertencia a los padres acerca de este peligro.
En los Estados Unidos es obligatorio expenderla en envases de seguridad para niños, y colocar carteles de advertencia en los mismos envases informado a los padres de los supuestos usuarios acerca del Síndrome de Reye. Cualquiera que haya viajado a Estados Unidos recordará haber visto esos envases con sus respectivos carteles.
En una reciente publicación de la prestigiosa revista New England Journal of Medicine se señala que, en los Estados Unidos, a medida de que la aspirina se ha ido abandonando como medicación antifebril en los niños, se ha observado una dramática disminución del Síndrome de Reye, hasta convertirse en una rareza.

¿Qué presentan los niños cuando se intoxican con aspirina?
Inicialmente, mareos, confusión mental, cansancio, dolor abdominal, náuseas, vómitos y hemorragia digestiva.
Lo más típico es el aumento en la profundidad y de la frecuencia de las respiraciones. Otras manifestaciones pueden ser sed intensa, diferentes grados de deshidratación y paradójicamente fiebre.

¿Qué hacer ante una sobredosis de aspirina?
Lo mejor sería prevenir la intoxicación. Pero si ya ocurrió siempre la debe de considerar una urgencia médica. El medicamento tarda algunos minutos en absorberse por lo que provocar el vómito puede impedir que la sustancia siga absorbiéndose.
En casa podemos inducir el vómito en forma inmediata a la ingestión y acudir al centro hospitalario más cercano. Ya en el hospital, el lavado gástrico ayuda a disminuir su absorción. El manejo incluye estudios especiales, uso de medicamentos y procedimientos que sólo puede llevarse a cabo dentro de una unidad de internación y por personal capacitado.

¿Está indicado administrar leche en estos casos mientras se recibe la atención médica?
Definitivamente no. La leche puede ayudar a que la aspirina se absorba más rápidamente.

¿Ante un resfrío común puedo dar aspirina a mi hijo?
No, a menos que sea prescripción médica ya que es difícil conocer la dosis exacta por persona que no se dedican a la medicina. Además en niños menores de 4 años está contraindicada.

¿Cómo puedo prevenir la intoxicación por aspirina?
La primera indicación ha sido ya mencionada: evitar la automedicación y no usar aspirina para la fiebre. Lo siguiente es mantener fuera del alcance de los niños los recipientes que contengan el medicamento. El esconder o colocar el medicamento en un sitio elevado puede no ser suficiente en la mayoría de los casos. Si es posible debería mantenerse bajo llave.
En la Argentina, en lugar de discutir la ley de patentes, es necesario establecer como obligatorios los frascos de seguridad para la aspirina y también otros medicamentos potencialmente peligrosos.

¿Qué deben hacer los padres para evitar el Síndrome de Reye?
No deben utilizar aspirina en los niños febriles de menos de 5 años.

miércoles, 4 de mayo de 2011

HELADERAS DE ÚLTIMA GENERACIÓN PARA CONSERVAR VACUNAS

Programa de Salud: PEDICULOSIS

La pediculosis es la infestación producida por parásitos denominados PEDICULUS (piojo), muy frecuente entre la población infantil y adolescentes.


Tres son las especies de piojos que afectan al ser humano:
Piojo de la cabeza
Piojo del cuerpo
Piojo del pubis ( ladilla)

Si embargo en esta oportunidad nos referiremos al piojo de la cabeza.
Estos parásitos miden de 1 a 2 mm y poseen un aparato bucal preparado para la picadura y succión de sangre de la cual se alimentan.
Su promedio de sobrevida es de 30 días y durante ese tiempo cada hembra es capaz de poner 200 huevos o liendres que pueden sobrevivir hasta 1 mes.

SINTOMAS

El síntoma mas frecuente es la picazón de la nuca y detrás de las orejas y es debido a que cuando el piojo pica, inyecta una toxina en la piel antes de succionar la sangre.
Debido a que el rascado puede generar lesiones que posteriormente se infecten; es fundamental saber cuando concurrir al médico para recibir tratamiento adecuado:
Cuando de observan LESIONES en el cuero cabelludo, REACCIONES ALERGICAS O HIPERSENSIBILIDAD a los productos usados para combatir los piojos; o en caso de ocurrir IRRITACIÓN GRAVE DE OJOS Y MUCOSAS.

TRANSMISIÓN Y LOCALIZACIÓN MÁS FRECUENTE DEL PIOJO

El contagio se lleva a cabo por estar en contacto con una persona con el parásito o con alguno de sus elementos de uso personal como peine, cepillo, vestimenta, almohada, sombreros, etc.
La infección por piojos de la cabeza no necesariamente se relaciona con falta de higiene.

ALGUNOS CONSEJOS PARA PREVENIR EL CONTAGIO…

Lave la ropa de cama, toallas y ropa de vestir con agua caliente (>40 ºC).
Lavar peines y cepillos con agua caliente jabonosa y evitar compartirlos.
La localización más frecuente es la región de la nuca y detrás de las orejas y sus cercanías.
Revise diariamente la cabeza de los niños en busca de piojos o liendres, para ello es importante disponer de buena entrada de luz  (en lo posible luz solar)
Una medida preventiva es crear condiciones ambiguas para el piojo en el cuero cabelludo; esto se logra despejando la nuca, ya sea cortando el cabello o manteniéndolo permanentemente recogido.
Otra medida útil es implementar en el baño diario un enjuague final del cabello con agua y vinagre blanco (2 cucharadas por litro).

EL USO DE KEROSENE, INSECTICIDAS, U OTRAS SUSTANCIAS TÓXICAS RESULTA PELIGROSO PARA SU HIJO Y DEBE SER EVITARSE.

PEDICULICIDAS

Los medicamentos más usados para el tratamiento de la pediculosis son las PERMETRINAS.
La permetrina se emplea sólo para uso externo en loción, shampoo y crema de enjuague al 1 %. Su acción pediculicida persiste en el cabello durante 14 días y no es afectada por el lavado. Estos productos pueden ser irritantes sobre ojos y mucosas y causar prurito y sensación de quemazón en la piel. No usar en menores de 2 años, embarazadas o mujeres que están amamantando.
Es preferible el uso de lociones porque se distribuyen mejor en una sola aplicación y como se aplican en el cuero cabelludo y se dejan secar en él, el pediculicida está en contacto con el cabello durante un largo tiempo. El shampoo en cambio permanece en contacto con el cuero cabelludo solo durante el lavado.
Antes de seleccionar un producto de venta libre para el tratamiento de la pediculosis debemos leer atentamente sus componentes e identificarlos para descartar posibles alergias a los mismos; en caso de tener dudas se debe consultar con el médico previamente.

RECUERDE

Revisar diariamente la cabeza de los chicos buscando piojos y liendres, es recomendable el uso del peine fino.
Usar el cabello corto o bien recogido y lavarlo diariamente. Nunca dejar un shampoo pediculicida sin enjuagar como método preventivo ya que puede lesionar el cuero cabelludo de los niños.
No compartir peines, cepillos, gorros, etc. con otras personas.
Lavar la ropa de cama, toallas y la demás ropa de vestir con agua caliente. Desinfectar peines y cepillos después de ser utilizados.
El uso de pediculicidas en forma preventiva no es recomendable ya que podría favorecer el desarrollo de resistencia al mismo; su uso debe reservarse solo para el tratamiento de la pediculosis.


La prevención es indispensable, por ello es necesario cumplir con todas las medidas de higiene necesarias para impedir el contagio y la re-infectación.

martes, 3 de mayo de 2011


Vacuna contra la gripe gratuita y para todos.

Recientemente se incorporó en el Calendario Nacional de Vacunación, la vacuna antigripal.


La misma será administrada en forma totalmente gratuita en los siguientes Centros de Salud: el Hospital Municipal P. Chutro (Chubut 368-S. A de Padua), el Hospital Municipal de Pontevedra (Giachino 2220), la Dirección de Medicina Preventiva (Calle Maipú y Colon) y todas las Unidades Sanitarias del distrito en el horario de 8 a 13:30 hs.

Los grupos que recibirán la vacuna sin necesidad de orden médica son los trabajadores de la salud, las embarazadas (en cualquier trimestre de la gestación) y puérperas con niños menores de 6 meses de vida, los niños entre los 6 meses cumplidos hasta el día previo a cumplir los 2 años, y las personas de 65 años de edad o mayores.

Por otra parte, el grupo de personas comprendido entre los 2 años cumplidos hasta los 64 años inclusive que presenten factores de riesgo, deberán contar con una orden médica para ser vacunados.

Los factores de riesgo son: enfermedades respiratorias crónicas, asma moderado y grave, enfermedades cardíacas (insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria, reemplazo valvular o valvulopatía), cardiopatías congénitas, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, infección por HIV, utilización de medicación inmunosupresora o corticoides a altas dosis , desnutrición severa, pacientes oncohematológicos y trasplantados, obesos mórbibos, diabéticos, insuficiencia renal crónica en diálisis o con expectativas de ingresar a diálisis en los siguientes 6 meses, y por último, retraso madurativo severo en menores de 18 años.

Algunos consejos para prevenir la gripe

Ventilar y permitir la entrada de sol en casas, oficinas y lugares cerrados.
Mantener limpios los ambientes, juguetes y objetos de uso común.
No compartir vasos, cubiertos o alimentos.
Al estornudar hacerlo sobre pañuelos descartables o en el antebrazo, para evitar la propagación del virus.
Abrigarse y evitar cambios bruscos de temperatura.
Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón.
En caso de presentar un cuadro de fiebre mayor de 38º de manera repentina, o alguno de los siguientes síntomas: tos, dolor de cabeza y garganta, dolor muscular y de articulaciones, acudir de inmediato al médico o a la unidad sanitaria más cercana.

Para más información acérquese a la Secretaría de Salud Pública, ubicada en Chacabuco y Pasteur o llame al (0220) 482-2412 / 485-9070 de lunes a viernes de 08:00 hs. a 20:00 hs. y sábados de 08:00 hs. a 13:00 hs.